¿Cómo sentirme valiosa?

¿CÓMO SENTIRME VALIOSA?

No sé en qué momento nos desconectamos de nosotras mismas.

Nacemos completas, que no perfectas, deberían borrar esta palabra del diccionario por los dolores de cabeza que trae aparejados, especialmente a las mujeres.

Los estereotipos, esas normas no escritas, nos exigen que seamos mujeres perfectas: guapas, delgadas, buenas profesionales, excelentes madres, mejores amigas, hijas impecables y amorosas, parejas atractivas e interesantes… Todo esto sin despeinarnos, sin perder la sonrisa y sin caer exhaustas de agotamiento.

No quiero desviarme, porque este tema daría para mucho y hoy lo que quiero es hablarte del sentimiento de la propia valía personal.

Si miras a un bebé, independientemente de que te gusten o no los bebés, instintivamente sientes ternura, una cierta sonrisa y percibes su delicadeza, tal vez fragilidad, de alguna manera intuitivamente sabes que necesita protección y estás dispuesta a dársela más allá del puro sentido común.   

Y ese bebé no ha hecho NADA para ser merecedor y valioso MÁS QUE NACER, SENCILLAMENTE NACER.

Sin embargo, a medida que vamos creciendo, nos separamos del bebé que un día fuimos y comenzamos a juzgarnos (aquí pon el sonido de una alarma nuclear), a no estar satisfechas con lo que somos y cómo somos, con nuestros resultados, con nuestras vidas…

Cuando de la insatisfacción surge un deseo sano de crecer, de mejorar, de redirigirme y enfocarme en lo que quiero, todo va bien, porque es constructiva, pero ay, cuando la insatisfacción destruye, cuando se convierte en un mecanismo de tortura que te bloquea, te duele y te impide avanzar.

Y especialmente, ¡AY!, cuando la insatisfacción está relacionada con MI IDENTIDAD, cuando lo que pienso que soy y cómo creo que soy no me gusta/satisface. Es justo en ese punto cuando se ha producido la desconexión contigo misma, con tu propia valía.

¿Y cómo rescato mi valía?

Si crees que en mis posts vas a encontrar esas recetas mágicas que tanto venden en el mundo del desarrollo personal,  tipo “cómo resolver todos los desafíos de tu vida con 7 pasos prácticos infalibles”, estás en el lugar equivocado.

Todas las opciones me parecen muy respetables, pero esa concretamente no es la mía, al menos en este momento. Puede que un día cambie de estrategia, sin embargo hoy por hoy, no creo en las fórmulas de equis pasos.

Lo que encontrarás serán reflexiones, pistas, recursos que a mí personalmente o a mis clientes les han funcionado. Otras veces encontrarás preguntas o cualquier otra cosa que yo sienta que honestamente puede abrirte una puerta, a sabiendas de que no todo te servirá y que cada persona conecta con unos recursos diferentes.

Me encantará que me cuentes si lo consigo o no.

Volvamos a la pregunta de ¿Y cómo rescato mi valía?

La primera vez que escuché esta frase:Un bebé no ha hecho NADA para ser merecedor y valioso MÁS QUE NACER, SENCILLAMENTE NACER.”, me emocioné y de repente lo vi todo claro.

Se trata de ir primero conscientemente a por esta idea, que tiene miga.

De alguna manera desde niñas hemos recibido la idea de “te quiero, si te portas bien, si haces las cosas como yo espero…, te quiero, si… si… si…”, el amor y la valía estaban condicionados por la expectativas del otro (padres, maestros, amigos…).

Y es totalmente normal, el ser humano funciona así, sobre todo en la infancia necesita del reconocimiento del otro para sentir que “es”.

A esto añádele que la sociedad de la que formamos parte se rige por el “tanto tienes, tanto vales”, “tanto logras, tanto eres”; imperan los resultados.

Como adulta lo que te propongo es que le des la vuelta a estos paradigmas erróneos e inútiles.

Vuelve al bebé que fuiste, la regla sigue vigente y aplicable para ti, porque ese bebé sigue ahí contigo. Aunque tengas 30, 40, 50 años… te sigue acompañando y sois la misma persona.

 

  • Soy valiosa por derecho propio.
  • SOY VALIOSA POR EL MERO HECHO DE EXISTIR.
  • No tengo que justificar mi valía con ninguna razón, con ningún logro.
  • Mis éxitos o mis fracasos no son un rasero para medir mi valía.
  • Mi valía está fuera del alcance de toda medida, de toda regla, porque mi valor esencial como persona lo trasciende todo.

 

En definitiva:

No hay nada que tenga que ser, hacer, tener o lograr para ser valiosa. Ya soy valiosa sencillamente por el mero hecho de existir.

La valía es un derecho que se nos ha otorgado simple y llanamente por nacer.

¡No hay que conseguirla, no tienes que ganártela! ¡Ya la tienes!

Sólo reclámala y hazte consciente de ella. Poco a poco empezarás a sentirla y a saborearla, cuando te des cuenta de que la traes de serie y que el secreto mejor guardado está en que no hay que hacer nada, ni ser de ninguna manera específica, SIMPLEMENTE SE TRATA DE SER.

2 replies on “¿Cómo sentirme valiosa?

  • Manuela

    Querida Carmen ! Sólo por leer tu fantástico post hace que mi autoexigencia y presión disminuyan en el acto.
    Todo lo que nos dices hace que tengamos que tomar distancia , cambiar de perspectiva .
    Ser valiosa por sólo existir!! Es una premisa que de tan obvia , la a olvidamos. Sin embargo me resulta totalmente aplicable cuando la aplico a todas aquellas personas que quiero.

    Gracias por hacernos parar y querernos un poco más

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    • admin

      Muchísimas gracias, Manuela.
      Precisamente se trata de eso: De reconectar con un sentimiento y un derecho que por obvio lo olvidamos; de ampliar la mirada; de no utilizar un doble rasero (elevado para mí, benévolo para los demás). De darnos PERMISO para sentirnos valiosas sin tener que justificarlo con ningún logro. El permiso es un factor clave para reducir la autoexigencia y la presión. Me alegra infinito que te haya servido. Un abrazo.

      Responder

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